A todos los amigos y lectores os envío mis deseos por unas felices fiestas y un clamoroso año nuevo. Y comparto acá, algo que escribí hace mucho tiempo acorde con estos días de celebración, esperanza y buena voluntad. Feliz Navidad, felices fiestas y un 2010 a todo dar para todos vosotros.
El silencio de la noche va por el valle develando ecos, musitando entre las sombras el mantra de los misterios, ecos que vibran en las hojas de los árboles esparciendo perfume en el viento.
En el valle hay un hogar encendido, una luz latiendo en las madrugadas, y cuando todos están dormidos, la lechuza abre sus alas.
Y el viento en lengua de vientos murmura en idiomas desconocidos, la equivalencia en palabras de la infinitud del infinito.
¡Henos tendidos sobre la hierba fresca, a los pies del firmamento!
Luego de la fiesta de los grillos, un claro nace en la distancia anunciando la gran danza del fuego. Es el sol que asoma en la lejanía, trayendo nueva esperanza al valle de todos los sueños.
Paz en la tierra.










